Me enteré que mañana es la revocatoria cuando anoche no me quisieron vender trago debido a Ley Seca (“¡Pero es vieeeeernes!”) y también porque se hizo evidente el olor a desesperación de parte de los anti-revocadores que según las últimas encuestas estaban perdiendo por poquito. Más allá del constante rebote de propaganda por el NO...