Desde la aparición de ‘Asu Mare‘ en las salas cines peruanas una triste tarde de Abril en el 2013 el cine nacional cambió para siempre. En cuentas resumidas: mucha gente se dio cuenta que se podía ganar un chupo de plata haciendo casi nada para merecerlo. Los años siguientes serían conocidos como ‘el nuevo boom del cine peruano’ que tendría dos características principales: 1) mucha más plata se invertiría en las películas consideradas aptas para un público comercial y 2) se firmaría un decreto en el que obligatoriamente todas las películas tendrían que contar con la presencia de Carlos Alcántara, alias ‘Machín’.

machin grauEn serio si a alguien le pareció que esto fue un casting apto, es un imbécil.

Queda claro que el cine peruano bueno existe desde antes de que el Banco Continental y Ambev sobornase a cada director peruano para incluir al menos 10 tomas de botellas de cerveza Brahma y un satélite de DirectTV en cada película, así estuviese ambientada en una época en la que esos productos no existían. El punto es que quizá ahora con toda esta nueva inversión el balance entre pelis decentes y pelis que son un pedazo gigante de excremento estén empezando a cambiar para mejor.

la herencia‘Quizá’, dije.

Una empresa que se está esforzando bastante en lograr esto es la productora Tondero Films, que fue la causante de todo este fenómenos gracias a su creación aberrante de Asu Mare y Asu Mare 2 (me arrepiento de todo lo que dije en mi crítica anterior: Asu Mare 2 sí es una caca horrible). A pesar de las pelis horribles, manipulativas y comercialmente prostituidas que saca Tondero año tras año, parece que en el fondo de todo aún conservan vestigios de un alma que les motiva a intentar hacer otro tipo de películas que desafíen a la audiencia y tengan propósitos más allá de servir como vehículo para promocionar marcas y buscar alguna excusa para que la cara Carlos Alcántara salga en incluso más paneles publicitarios.

machin odioHe aprendido a odiar tu cara, viejo amigo.

Esta semana Tondero estrenó ‘Magallanes’, su segunda película seria después de ‘Elefante Desaparecido’. Magallanes está escrita y dirigida por Salvador del Solar, famoso por Escándalo, Pantaleón y las visitadoras y El Capo 2 (lo que sea que sea eso). La peli sigue la historia de un soldado retirado después de haber hecho servicio en Ayacucho durante la era del conflicto armado interno. Ahora, trabajando en Lima como taxista, arma un plan para extorsionar a un oficial superior por violaciones a derechos humanos y algunos temas turbios que se van elaborando mientras continúa la trama. Magaly Solier interpreta a una chica ayacuchana que estuvo envuelta en todos estos rollos de violaciones a los derechos humanos y básicamente busca alejarse de todo el asunto porque lo que pasó pasó, etc.

magallanes

Todos ya sabemos que si alguien quiere hacer una película ‘seria’ en el Perú básicamente es como si hubiesen dos únicos temas obligatorios de los que se puede hablar: el terrorismo y la lucha de clases. Es decir, mitad del cine peruano podría ser condensado en un capítulo de Natacha y, pensándolo bien, así como Machín se volvió el ícono de los chistes tarados, Magaly Solier también se ha cimentado sobre el rol de antagonismo a las clases altas -específicamente limeñas.

En ‘Madeinusa’ la vimos ser usada por un limeño pituco hippie, en ‘La Teta Asustada’ la vimos ser usada por una limeña tía pituca y ahora en ‘Magallanes’ la vemos siendo usada por básicamente todo el resto del reparto, también de orígenes limeños.

magaly-solierLEAVE MAGALY SOLIER ALONE!!!

Obviando los clichés recurrentes en la temática de este tipo de película super seria, Magallanes me recordó bastante a lo que se consideró uno de los mejores estrenos del año pasado: Perro Guardián, protagonizada por nada más y nada menos que Carlos Fuckin’ Alcántara (CSM Machín está en TODO). Lo digo porque según tenía entendido ‘Perro Guardián’ se había basado (muy sueltamente) en el libro ‘Muerte en el Pentagonito’ de Ricardo Uceda, que es principalmente un recuento de las experiencias de Jesús Sosa como miembro del Grupo Colina encargado de matar y torturar a gente hasta por las huevas durante la época del conflicto armado interno y terrorismo de Estado efectuado durante los gobiernos de Alan García y Fujimori.

Tanto en Perro Guardián como en Magallanes vemos a personajes similares a Jesús Sosa, que han participado de las atrocidades que cometió el ejército peruano sobre los pobladores en la región de Ayacucho, incluyendo asesinatos, torturas, secuestros y violaciones. A pesar de la temática similar, y aunque ambas películas mantienen una visión crítica hacia el abuso de poder, siento que hay una gran diferencia que hace que Magallanes sea mucho mejor película que Perro Guardián: el guión.

Perro Guardián es probablemente una de las películas mejor dirigidas hechas en el Perú. Su técnica visual impecable y dirección de arte para llorar la fijaron como una de las pelis serias más populares de las últimas décadas (quizá el hecho de que salga Machín haya ayudado con la taquilla, también). Peor mientras Perro Guardián enfrenta la historia de un ex-soldado traumatizado por la guerra convirtiéndolo en una suerte de ‘Taxi Driver’ vengador asesino a modo de personaje de comic, Magallanes hace lo contrario y humaniza a sus personajes de una manera más realista y empática.

El taxista Magallanes, interpretado por el actor mexicano Damián Alcázar, no es como el Machín versión Sin City/Memento que anda por allí disparándole a personas y manejando carros a toda velocidad. Magallanes también es un soldado pero uno visiblemente derrotado. Viejo, barbudo, sin motivación, recurriendo a la extorsión no porque sea un pendejo sino porque su vida es horrible y en serio necesita plata. Magallanes se enfrenta a los dilemas morales de tratar de reajustarse a la sociedad mientras Perro Guardián construye un personaje ficticio haciendo como si jamás hubiese vuelto de la guerra. Perro Guardián caricaturiza el asunto, creando héroes y villanos mientras Magallanes está teñido por un constante velo de ambigüedad moral. Sé que cuesta creerlo pero Salvador del Solar hizo un mucho mejor guión que los chicos de Señor Z, encargados de la producción de Perro Guardián.

magaMagallanes

CINE PELICULAS, PERRO GUARDIAN CON CARLOS ALCANTARAPataclaun

La dirección no está mal, tampoco. Lo único que realmente jode la experiencia de ver Magallanes es el bombardeo constante de publicidad ‘caleta’. En más de diez escenas es facilísimo notar que los productores están tratando de caletear marcas incluyendo Head & Shoulders, agua Cielo y algún banco. En serio los cineastas tienen que dejar esta práctica atrás. CSM, Tondero, pues… no pueden tratar ‘Magallanes’ como si fuese ‘Asu Mare 2’. Al interrumpir visualmente con toda esta baasura publicitaria le restan toda la seriedad al asunto. Ya paren, ni que les faltase tanto la plata pues. Descarados.

En fin. Magallanes. Chévere. Sí. Es bonito ver que no se dedican exclusivamente a producir películas malazas y tan comerciales que bordan con la prostitución. Ojalá toda esa plata de BBVA y Direct TV la usen para hacer otras películas buenas sin la necesidad de convertirlas en un comercial caleta de hora y media. ¿Magallanes generará buena taquilla? ¿Las productoras peruanas empezarán a invertir más en películas serias en vez de payasadas baratas? El público fácil prefiere ver La Herencia, supongo, pero aún así ha sido un buen año: Climas, Aloft, Magallanes. No estamos mal. No estamos peor que antes, mejor dicho.

Ah, y si nada de eso te motivó a ir a ver la peli: en ‘Magallanes’ violan a Christian Meier. ¡Compra tu entrada ya!