Esta semana la PNP ha comenzado una investigación sobre posible apología al terrorismo por parte de los productores, directores, autores y actores de la obra de teatro ‘La Cautiva’, que fue una de las obras peruanas que recibió mejores críticas el 2014. El hecho de que esto esté sucediendo es una estupidez de mierda por una serie de razones pero antes de profundizar en ellas, un recuento ligero de la trama de ‘La Cautiva’:

La obra trata sobre un tipo que trabaja en una morgue en la zona de emergencia en Ayacucho durante el brote de terrorismo en la década de los 80s. Le traen el cadáver de una niña adolescente asesinada por militares y le dicen que la limpie y prepare para que los soldados puedan tener relaciones con ella como para relajarse un rato. Al tipo de la morgue le espanta la idea y apenas lo dejan a solas empieza a tener alucinaciones en las que la niña le habla, contándole la historia de su vida, sus sueños y miedos, incluyendo el terror de no querer aceptar que ahora está muerta. Luego viene el oficial que mató a la niña buscando tener la primera ronda de sexo con el cadáver pero el tipo de la morgue lo mata y luego no me acuerdo si lo matan a él o se mata él mismo. En todo caso al final de un modo u otro todos terminan muertos. Si quieren un recuento más detallado de la trama, escribí esto para otro medio hace meses.

la cautiva

El punto de la obra, el mensaje super claro que se enfatiza constantemente tanto que un niño podría entenderlo, es que durante las décadas del conflicto interno en el Perú un montón de gente se vio involucrada sin necesariamente haber escogido un bando de manera voluntaria. El personaje de la niña muerta pertenecía a una familia pro-terrorista y está a favor de la lucha armada y canta los himnos del Sendero Luminoso a pesar que evidentemente no tiene fucking idea de qué significa nada de lo que dice. Por otra parte, está el oficial militar que mata a niñas y no tiene roches teniendo sexo con sus cadáveres. Se presenta como un villano pero a través de sus monólogos queda expuesto que tampoco es tanto su culpa estar en una situación de violencia y paranoia constante que lo ha vuelto totalmente loco. Ahora, como dije, cualquier persona con el mínimo potencial de inteligencia podría descifrar la temática de la obra pero aparentemente estas no las son cualidades de ‘un alto mando de la DIRCOTE‘ (Dirección Contra el Terrorismo) que fue a la obra, la grabó, analizó y presentó un informe en el que se sugiere que ‘La Cautiva’ es pro-senderista.

Primero de todo, ¿el alto mando tenía permiso para grabar la obra?, porque creo que filmar dentro de un teatro es un crimen. Segundo, ¿bajó qué fucking pretexto la obra es una apología al terrorismo? La definición de apología es ‘Discurso o texto en el que se alaba, apoya o defiende a una persona o cosa.’ La obra claramente está haciendo una representación imparcial de las ideologías, enfocándose en las características humanas de los personajes en vez de tratar de juzgarlos moralmente por los bandos a los que pertenecían. Incluso el militar que quiere cacharse al cadáver de una niña menor de edad es mostrado bajo un filtro de empatía. ¿Los personajes terroristas en obras de ficción tienen que tener cuernos y una cola puntiaguda para que no te investiguen por apología al terrorismo?

Pero volviendo al tema del militar, ¿por qué la ley contra la apología del terrorismo se limita exclusivamente a la defensa de las ideologías de Sendero Luminoso cuando el 37% de los asesinatos a civiles cometidos durante el conflicto armado interno en el Perú fueron realizados por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú (en oposición al 54% de asesinatos cometidos por Sendero Luminoso, según la CVR). ¿No deberíamos condenar entonces también a Alan, los fujimoristas y básicamente cualquier taxista que diga que ‘El Perú necesita un Pinochet’? Recordemos que Alberto Fujimori fue condenado 25 años por los crímenes de La Cantuta, Barrios Altos y los secuestros en el Pentagonito que fueron terrorismo de Estado y hoy en día existe un partido político con representación en el congreso que abiertamente busca liberarlo de la cárcel. ¿Por qué no condenamos a la gente que celebra o niega sus crímenes?

martha chavezComo para comenzar….

Por último, las autoridades tienen que dejar de declarar que cada huevada relacionada al terrorismo es apología al terrorismo. Hace unas semanas estalló la noticia de que Urresti se peleó contra el abogado discapacitado de Abimael Guzmán debido a una exposición de pinturas hechas por presos terroristas. Urresti acusó a la exposición de apología al terrorismo, trayendo atención masiva a una expo que, de lo contrario, habría pasado totalmente desapercibida como tantas otras actividades realizadas por presos de las que nadie nunca se entera.

Estos últimos meses ha sido importante a nivel mundial el tema de la censura, desde la cancelación del estreno de la película de Seth Rogen ‘The Interview’ (que luego se filtró a Internet) hasta el reciente asesinato de los caricaturistas de la ahora glorificada revista francesa Charlie Hebdo. Creo que si una lección podemos aprender de todo esto es que la peor manera de callar algo es censurándolo y peor aún cuando se hace de una manera tan torpe como en Perú. La ley contra la apología al terrorismo es incoherente, parcializada y ambigua. Ojalá no me investiguen a mi también por decirlo.