Si de alguno se esperaba algo en la Copa Sudamerica era de Juan Aurich, pero cayeron sin asco por 3-0 ante Itaguí. ¿Qué es eso? Algo así como el Unión Comercio de Colombia, ¿vieron su cancha? No seas malo. El presi Oviedo gasta en fichajes como gasta en el menú pero de conocimientos para contratar tiene lo mismo que para hacer dieta. ¿Alguien cree que uno puede hacer un papel digno en un torneo internacional con ‘Arrocito’ Sánchez y con ‘Cuchara’ Viza manejando los hilos del medio campo?

Dentro de todo, el resultado más ‘favorable’ lo sacó Inti Gas, los de Ayacucho solo recibieron un gol y pueden decir que tienen sus chances intactas. Claro, nada mal para un equipo cuyo lateral estrella es el ‘Cholo’ Prado, que a sus 34 años todavía le saca brillo a los éxitos de su carrera.

Supongo que el mérito es del entrenador Rolando ‘Hermano bueno’ Chilavert, teniendo en cuenta que lo más probable fue que cuando Atlético Nacional –histórico equipo cafetero- se enteró de que jugaría con Inti Gas se frotó las manos y comenzó a saborear la siguiente fase. Luego vieron su plantilla, encabezada por ‘Sin gol’ Landauri… ya ahí empezaron a pensar en jugar con suplentes.

Asimismo, Melgar se fue con mucha ilusión a Colombia para enfrentar a Deportivo Pasto (tu equipo favorito, amigo lector), los de Arequipa no brindaron declaraciones a su llegada. Obvio, tampoco las brindaron a su salida, cuando llevaban tres goles en su mochilita. Una pena por Butrón, que a estas alturas no sale ni aunque sea sábado.

El único que intentó {sacar la cara} por el Perú fue Sport Huancayo, Marcelo Trobbiani –persona no grata en Argentina- y sus dirigidos comenzaron ganando gracias a un gol de Rafael ‘El tío de Jefferson’ Farfán tras habilitación del jurásico Sergio Ibarra. Entre ambos suman 77 años, pero ahí siguen de tercos. Lamentablemente, les voltearon la torta y se comieron 3.

Para concluir, los equipos peruanos en la Sudamericana tienen menos marca que la ropa de Gamarra y menos salida que las entradas para ver a Messi y sus amigos. Además, pasan al ataque con menos sorpresa que final de novela mexicana y tienen menos definición que cámara de un megapíxel. Normal, el fútbol local es más generoso que Jesús católico en su infinita misericordia y bondad.