Felizmente hoy estuve despierto a las 7:16am para leer esta increíble entrevista realizada por el diario Correo a algún tipo pro-taurino. No sé cuál fue la idea detrás del texto pero me imagino que al periodista se le dio la instrucción de hacer la entrevista menos controversial del puto universo. En serio, tómate un ratito para leer esta entrevista corta. Es más, acá te pongo el link de nuevo por si te da flojera retroceder 3 oraciones para hacerle click.

tipo

Para comenzar, el texto comienza marcado por una clarísima postura pro-taurina. En la segunda oración hablan de la gente que protesta contra las corridas de toros en la plaza de Acho:

“Pero para [los detractores anti-taurinos] no son suficientes las escenificaciones y vituperios, también buscan prohibir o mutilar esta manifestación cultural con iniciativas legales.

Es decir que debemos tomar por dado que las corridas de toros son manifestaciones culturales con iniciativas legales. Gracias por dejármelo saber, Correo. Luego pasan a referirse al entrevistado como un abogado y periodista taurino que, hasta donde quiero entender, ojalá no sea una profesión real. En todo caso, si tener un blog super mal diseñado con material cojudísimo te vuelve periodista, que alguien me de un título de una vez. Aún con una producción de 3 artículos promedio por año, los textos de Jaime de Rivero (periodista taurino) muestran una sensibilidad irracional con respecto al tema de las corridas de toros como por ejemplo al plantear que la tauromaquía es un reflejo de la condición humana (???) y que los toros reproducen la antítesis de la vida y la muerte (???). Osea, ni siquiera a un estudiante de literatura se le ocurriría un floro tan pendejo como ese. En fin, otra cosa que se puede aprender a través de la página web del abogado taurino es que aparentemente nunca se cambia de ropa para dar entrevistas:

tipo 2En serio. Esta foto está tomada otro día, en otro lugar. Misma ropa.

Volviendo a la entrevista de el Correo, las preguntas son de lo más genéricas para cuestionar a un simpatizante de las corridas de toros. Hay cero capacidad de contra-pregunta, cero controversia con respecto a la postura del entrevistado y, en general, la interacción entre entrevistador y entrevistado es tan lineal que parece como si el periodista taurino estuviese conversando solito. En serio, a un cachimbo de la PUCP se le ocurrirían mejores argumentos.

estudiante tipico cero contenido¿No es la tauromaquia precisamente una expresión del avasallamiento cultural que trajo consigo la conquista española del Perú?” – (pregunta real)

Uhhh, ¿qué chucha importa? Agarran a un entrevistado profesional en el tema legal y cultural de la tauromaquía para hacerle preguntas que te podría contestar cualquier tío borracho. Es casi como si exclusivamente quisieron hacerle una entrevista super-light para que sea un personaje presente en los medios con el fin de promocionar su libro “Derecho y Cultura Taurina” (mencionado en el artículo) porque ponte, alguien del Correo es fan de las corridas de toros y posiblemente amigo del entrevistado (te estoy mirando a ti, Aldo… con cero fundamentos).

Pero volviendo al tema, hay dos cosas que me llamaron la atención principalmente sobre las respuestas del periodista taurino:

Primero: totalmente se quiere hacer la víctima como si los pro-taurinos fuesen una especie en peligro de extinción que es atacada por la vil mayoría poblacional que busca destruir una cultura sagrada. Incluso mete en el mismo saco a la gente que atiende a la plaza de Acho con las plazas rurales armadas en provincias, alegando que la legalización de las corridas de toros corresponde a las leyes de respeto a la diversidad cultura. Vete a la MI-ERDA. Mira, yo estoy todo a favor de la legalización de las corridas de toros (en serio) pero jamás se me ocurriría meterme con rollos de sincretismo para justificar la existencia de una huevada como la plaza de Acho. Comparar a Acho con las tradiciones taurinas en provincias es como pararte en el muelle que divide el Regatas con como sea que se llame la playa que está al costado y decir ‘qué bonito es el mar’. A la vez, esto me parece un punto de vista interesante, porque creo que hay como un racismo contra gente blanca. Déjame explicar: el roche que la mayoría de gente tiene con Acho es que se reúne gente super ficha a tener un ritual que, fuera de huevadas, es super violento. Las entradas son carísimas y hay que tener un apellido triple-compuesto para siquiera sentarte lo suficientemente cerca como para que te salpique la sangre. Sin embargo, los mismos hippies que protestan contra gente blanca pagando mil cocos por ver a un español en mallas bailar con un toro no dicen ni mierda cuando a gente de provincia se les ocurre hacer la misma huevada, con mil veces menos medidas de seguridad, y encima toreando un toro que tiene un fucking condor amarrado en la espalda.

(Mirar atentamente, creo que un tipo se muere en el 0:50)

O también nos parece una expresión cultural cuando gente en Apurímac se saca la mierda a golpes porque es parte de su cultura, a pesar del daño físico evidente que se ocasionan entre seres humanos.

(Puedes comprar DVDs de esta huevada en Polvos Azules. Pregunta por ‘A Puño Limpio en el sótano)

De ahí el periodista taurino sí se mete un comentario chévere sobre que la gente anti-taurina es toda monse porque en realidad no protestan contra la muerte del animal sino contra el espectáculo alrededor de su muerte (porque esos toros van a morir de todas maneras, bro, y probablemente de maneras demasiado más bad en un camal y así).  Esto tiene sentido, pero supongo que a nadie le importa porque fácil sí es una joda que la muerte se convierta en un espectáculo público, y es allí donde el tipo dice la última vaina rocaza. Dice que los intentos de los anti-taurinos por prohibir el ingreso a menores de edad a las corridas de toros es una “[pretensión por] someter a agonía esta manifestación cultural, impidiendo de paso la formación y desarrollo de nuevos toreros. Es un artificio sensacionalista y melodramático que busca cautivar a la población apelando deslealmente al interés más noble, como lo es la niñez.”

JULIO-APARICIO-GORED

No sé, tío. Si yo tuviese hijos no sé si quería llevarlos a ver una imagen así. Fácil y sí, para sacarles lo hippie de raíz. No tengo hijos, pero me pregunto si es que el periodista taurino sí, y si es que en serio le parece como las huevas llevarlos a ver las corridas que son, según él, arte y cultura. ¿Sabes qué más es arte y cultura? El cine, y en la página de Facebook del periodista taurino dice que dos de sus películas favoritas son La Naranja Mecánica y El Resplandor. Me pregunto si eso también le parecerá apto para niños, en especial la parte La Naranja Mecánica en la que golpean a un viejito mientras lo fuerzan a ver cómo una pandilla viola a su esposa o la parte en El Resplandor cuando Jack Nicholson intenta matar con un hacha a su propio hijo.

Hace un rato dije que estoy a favor de las corridas de toros, y es verdad. A pesar de que nunca voy a verlas (porque es muy caro), no me jode de que existan porque en serio no veo ninguna falla moral en ella que trascienda cualquier otra huevada que hagamos en nuestra sociedad, como consumir carne animal (que ocasiona la muerte de millones de vacas, pollitos y gatos para el chifa), ver box u otros deportes de alto contacto (que ocasionan daño cerebral permanente en los atletas) o ver Al Fondo Hay Sitio (daño cerebral, también). No entiendo a la gente que se toma la molestia de ser anti-taurina. Esta vez no voy a salir con el argumento de que ‘hay temas más importantes de los cuales preocuparse’, pero pienso que la gente que está en contra de las corridas de toros es hipócrita debido a que la misma conclusión moral que los llevó a ser anti-taurinos debería llevarlos más allá de protestar contra la plaza de Acho. Si tanto les jode, hay todo un Perú lleno de gente maltratando animales esperando que vayan a predicarles su mensaje hippie, estoy seguro.