Mi nombre es Nicolás Lucar, soy un ser humano ansioso, no puedo dejar de pensar en quién recibirá los porfiados golpes de mi lengua esta noche, quiero chicas con sostenes de tachas, pelos de colores, juerguerazas, que se empilen con Justice y que se depriman con Kings of Convenience. Quiero el primer producto de exportación de mi querido Perú descendiendo por mis vías respiratorias, formando un meandro de adrenalina, quiero jäger bombs. Quiero un chape triple, quiero que dos flacas me hagan hickeys a cada lado del cuello para que mi ex se ponga celosa, ella me cambió por un broder que la acompaña a construir con un techo para mi país porque “él la entiende”, se ponen a llorar juntos antes de cachar después de ver Juno. Tienes que entenderme, soy algo superficial, creo que la fiesta es el lugar donde uno se pone a prueba y donde sale lo más puro de nosotros. Después de cada rave me bajo el set y lo escucho el domingo mientras me pajeo, soy una mezcla de Marco Zunino y Mark Renton, voté por PPK en primera y por Ollanta en segunda. Estudio ingeniería industrial, pero la gente es muy prejuiciosa por eso, solo quiero dinero, dinero, con dinero puedes comprar la revolución y a mí siempre me fue bien en mate. También tengo amigos onda Manu Chao, fresh con ellos.

Todas mis fiestas son así (es un gif)

 

Mi nombre es Luciana León, a mí me costó salir de un universo que me hundía en un torrente de densidad exasperante, todo bien con la gente densa, osea, estudio antropología, me afana Stuart Hall, Baudrillard, Žižek y Deerhunter, pero no la hago. Voy a utilizar mi derecho a bashear las fiestas del partido socialista, me gustan las bandas que tocan, van mis amigxs, hablamos de chicos, hablamos de chicas, pero la gente se pone muy rara. El otro día hacía cola para la chela y se me acercó un chico que creo que era de San Marcos y me confundió con Sigrid Bazán, la líder estudiantil de la Pucp, nuestra Camilita Vallejo. El muchacho me dijo no sé qué mierda, en serio quería pegarle, las preguntas que me hacía el baboso “para ti qué es ser caviar?”, “no te vi en la marcha contra Conga, o no te reconocí, eras la chica que tenía la máscara de pussy riot?”, “dicen que la pela de Batman es como que propaganda fascista, pero no sé de donde bajarla y Cuevana es una mierda”. La verdad es que soy una cojuda, porque el huevón es realmente un huevón, pero igual me lo chapé y en el taxi lo pajeé, cuando me bajé del taxi le dije “googlea cómo bajar un torrent y córtate los dreads que los de movadef te van a matar”. Esa fue la última vez que fui al PS, todavía voy a reus de mis amigas de la U, a veces vemos películas en casas, pero a sitios de esa calaña ya no voy, no tengo ningún problema en decir que ahora voy a Aura, Gótica, al Radisson, incluso a fuckin Chaqcha, pero la vida es más fácil en esos sitios, los chicos que van ahí tampoco saben bajar torrents, pero te hablan de sus expectativas reales y de cuánto trabajan para cumplir con la narrativa del éxito, osea, menos pose, manyas. Estoy medianamente interesada en tener sexo con frecuencia porque no tengo novio y no quiero tenerlo, estos sitios me ayudan a no estar ansiosa/arrecha los días de semana, ahora leo más, veo más películas y no falto al gimnasio.

 

 

soy blanca ¿y?

Mi nombre es Henry Spencer, no sé cómo definirme, yo diría que soy una mezcla sui generis, tengo del pastiche barroco de Tarantino y de la profundidad metafísica de Borges, mis libros favoritos son El Túnel y Rayuela, amo el rock clásico. Tengo flaca y la amo, se llama Lu y le digo ‘gordaa’, la conocí en el concierto de Pearl Jam, ella es la prima de mi amigo el chato, recuerdo que después del concierto las chicas querían ir a Picas, mi amigo homofóbico dijo que no iba a ir a un lugar de cabras, yo no puse ningún reparo porque quería con la flaca y no quería armar roche, yo sugerí Sargento, alucina que ninguno de ellos había ido a Sargento nunca. Las chicas quisieron seguir yendo a esos sitios superficiales, pero a falta de consenso nos quitamos para mi Sargento. Lu pasó por el guardarropa y cuando la vi estaba deliciosa: tenía unas botas increíbles, un jean increíble y un polo de Ramones in-cre-í-ble. Ella tenía 17 y yo 20, su primo estaba comprando chela con su flaca, yo le empecé a hacer el habla, le dije que siempre vengo a Sargento por la música, le dije que su polo era bien paja, me dijo gracias. Empezamos a hablar de música, la chica no conocía King Crimson ni The Monkees, pero le empecé a contar de esas bandas y mientras me explicaba su pasión por Warhol y The Big Bang Theory empezó a sonar una canción de Ramones: “hey little girl, i wanna be your boyfriend” puta, en ese momento me loqueé como mierda y como que bailamos, le pregunté si alguna vez había fumado marihuana y me dijo que no, pero que quería probar, que quería probar conmigo. El resto es historia, bailamos y ella me dejaba agarrarle el poto mientras lo hacíamos, pero luego pensé “creo que amo a esta flaca, voy a dejar de agarrarle el culo”. Ahora vamos dos años y somos los reyes de Sargento, nunca le he sacado la vuelta, vamos a ir al concierto de Robert Plant juntos, estamos pensando en hacer un festival alternativo en Máncora, con lo mejor de la música nacional: Bareto, La Mente, Daniel F y un invitado internacional de talla como Molotov. Somos felices.

 

antes de volvernos sargenteros

 

Mi nombre es Marco Sifuentes y me llega al pincho Lima, me llega al pincho su sistema de transporte, me llega al pincho la policía, la corrupción, la ley del más vivo, la criollada, la minería, la pituquería, starbucks, mistura, el jockey, la de lima, la molina, dasso, las corridas de toro, cipriani, mi cole, mi familia, el regatas, asia, el sushi, marca perú y tu filtro. En Lima no hay donde juerguear porque puta la música es malaza, deberían poner menos Red Hot y más Arcade Fire, menos Sublime y más Daft Punk, menos ACDC y más Kings of Leon, manyas. La verdad es que no me hago a una flaca hace meses, normal, debo ser demasiado bueno para esta ciudad mediocre, todos son demasiado tercermundistas, he empezado a recibir couchsurfers en mi jato y ha sido la mejor decisión, he aprendido varias palabras en alemán: schadenfreude. Sí tengo patas, pero no puedo verlos borrachos, son muy superficiales, solo hablan de chismes, de chistes, de sexo y de fútbol (qué deporte más estúpido). Yo siempre llego preparado a una reunión a hablar de la crisis financiera mundial, del pésimo modelo de desarrollo que va a arruinar el mundo para las generaciones futuras, de la náusea sartreana, de la situación de nuestros hermanos peruanos allá en Cajamarca y la gente egoísta vive en su burbuja de batichelas y series de televisión que te meten una ideología por la cabeza. Por eso el perú está como está, hay que leer más y tener discusiones reales cuando se sale, como se hacía antaño (por si han leído, ignorantes).

 

Mi nombre es Renato Cisneros, estoy empezando a tener problemas con el alcohol, es que he estado deprimido por un tiempo, no sé exactamente por qué, no diré que es porque Lima no me satisface, pero sí porque mi rutina no lo hace y no sé, no puedo pasar mucho tiempo en el mundo real, cuando chupo rodeado de amigos siento que me lleno de seguridad, que puedo decir lo que quiera, que no soy un imbécil en modo awkward todo el día, mi depresión que está ya casi superada catalizó mi predilección por luz roja, me encanta luz roja. El lugar está bien ubicado, la música es terrible como en todas partes, pero la chela es barata y no hay problema si llegas solo. Ahí conocí a la chica con la que salgo ahora, Patricia, cuando la conocí hablamos de nuestras familias, de lo que sabemos cocinar, de algunas películas, no estoy enamorado, pero me gusta pasar el tiempo con ella. Antes de conocerla mis fines de semana eran una orgía de alcohol en mi sangre, así como una peregrinación tóxica por antros de Miraflores y Barranco. Es obvio que el mayor problema de los sitios de Lima es la música. Todo llega por lo menos 5 años después, es por eso que ahora en el 2012 lo normal es escuchar música de Strokes, la clásica de Peter Bjorn and John, MGMT y huevadas así, una vez pusieron Caribou en el tábano y vi a un chibolo de lentes casi desmayarse mientrsa le gritaba a su amiga del costado ‘Caribou huevonaa’, yo no aguanto esa huevada, no Caribou, sino a los babosos histriónicos de lentes. Luego me metí al baño y mientras meaba oí una conversación: un chico le decía a su broder “me cago huevón, no aguanto”, “caga nomás” replicó, “puta no hay papel broder, no sé qué hacer”. Ese día estaba medio depre y me encontré a una amiga que es recontra slutty y coquera, le pedí que me parche, no sé por qué me metió la mano al fondo del bolsillo y mientras me dejaba el falso que me estaba invitando también sentí que me quería tocar el pene fugazmente y me puse de buen humor. Cuando volví al baño los urinarios estaban ocupados, en el lugar donde está el wáter había caca, sí, el broder había cagado en el tábano a medianoche. Como diría Kiko, ya qué chucha, y empecé a parchar como desquiciado, ese día toqué fondo, me agarré a una chica horrible al son de Arctic Monkeys. Al siguiente día me desperté y leí un artículo estupidísimo en un blog local que hablaba de lo poco divertido que es lima. ‘Me llega al pincho tu blog, pseudoperiodista caviar’ puse en un comentario anónimo.