¿Alguna vez fueron a Gótica? Yo fui por primera vez ayer ya que me invitaron a ver el concierto de Anita Tijoux, una hop-hopera chilena de la que nunca había oído hablar en toda mi vida pero que aparentemente tiene un buen culto de fans aquí en Lima debido a la gran multitud que asistió al concierto; a menos que sea gente random que tampoco sabe quién es Anita Tijoux y simplemente estaban en Gótica porque de todos modos van allí cada noche de la semana.

La cara de un verdadero hip-hopero

Tampoco sería sorpresa que en serio haya pasado esto debido a que esa misma situación se dio cuando tocaron Kings of Convenience y fue full gente que no los manyaba y terminaron pifeándolos porque ‘qué pay pues’. 

¡Locaxo broder!

Gótica es el lugar más evitable para cualquier persona que le de roche mostrar una opulencia asquerosa. Es la discoteca ‘ficha’ situada en Larcomar, conocida por contar con la asistencia de todos los chibol@s nice de Lima, mezclados con gente de 99mil años que se quieren mantener a la moda (???). En otras palabras, si Gótica fuese una playa sería Asia, con el racismo incluído y todo. Y ya que yo ya era consciente de esto, como lo debe estar cada persona que vive en Lima, al ir anoche traté de olvidarme de todo el asunto y procuré simplemente quedarme con mis conocidos y  ‘pasarla bien’, cosa que en realidad logré hacer… hasta que comenzó el concierto de Anita Tijoux.

Hip-hop, nigga!

Fuera de que la música no me haya gustado casi nada, objetivamente hablando la calidad del concierto me pareció regular. Pero esto no es una crítica musical porque ‘qué chucha se yo, manyas‘. Durante el concierto en realidad toda mi atención se vio concentrada en las huevadas que hablaba Anita Tijoux entre canciones. Lleno de mensajes políticos y mensajes anti-sistemáticos, ¿por qué todos los hiphoperos se juran la voz del pueblo? Lo que más recuerdo fue un momento en el que dijo que ‘El verdadero enemigo es el poder’ y luego se puso a decir cosas como “¡Sube Bolivia! ¡Sube Ecuador!” y la gente vitoreaba. “¡Sube Perú!” y la gente vitoreaba aún más fuerte. Luego dijo “¡Sube el Che Guevera!” La gente se volvió loca.

Gótica llena de gente vitoreando por el Che Guevara. Ahora lo he visto todo.  

Fácil no es culpa de Anita Tijoux haber sabido que Gótica es el local peruano que más se opone, con el simple hecho de existir, a la ideología del Che… pero después de leer un poco acerca de Ana Tijoux, resulta que ella es representante oficial de Adidas en Chile. Ah ya, ser imagen de una corporación transnacional multimillonaria que es acusada de explotar a niños en fábricas en el sudeste asiático. Maldito. Probablemente se sienta identificada con el Che ya que venden polos con la cara de él en Ripley y es casi lo mismo que vender tu alma a Adidas.

Fight the power!

No hay nada sobre este incidente que no me haya molestado, excepto cuando una chica que conozco se fue en mitad del concierto despidiéndose de mi con un “Esto está demasiado izquierdista para mi gusto,” frase que hubiese sido perfecta si no hubiese ambigüedad sobre el sarcasmo implícito. En todo caso, poco después yo me fui por casi la misma razón que dijo ella. Ver a gente pituca pagar 60 soles por un concierto dentro de un establecimiento conocido por sus prácticas racistas y hablar sobre el Che Guvera, la revolución y la lucha contra el poder… da nauseas.

Estoy seguro que la idea de revolución del Che no involucraba discotecas con candelabros.

Fuera de eso también el escenario estaba repleto de propaganda de Skullcandy; en las barras había publicidad de Bacardi y Ballantines y Movistar, etc, etc, etc, etc.

Según Movistar, la revolución está In.

P.S.: Aunque quizá sí hayan un par de puntos en común entre el Che Guevara y Gótica, considerando que el Che era abiertamente racista.