Cuando Ana Jara fue electa como Ministra de la Mujer, a todas las feministas del Perú se les apretó el choro. Causando shock a nivel nacional con el juramento más pendejamente religioso en la historia de la política peruana:

“Ante Jesucristo, admirable, consejero, Dios fuerte, padre eterno, príncipe de paz”

Palabras fuertes para la político con la cara más stoner del Perú.

Desde entonces la gente, que ya se olvidó de Conga y del joven Ricardo vs UVK, no hace más que quejarse acerca de qué tan mierda es tener a una Ministro de la Mujer con una versión de cristianismo más conservadora que el monje albino de El Código Da Vinci.

Draco Malfoy

Quizá el punto más importante sobre el cual gira la crítica en contra de Anita Jara es que se ha pronunciado abiertamente en contra de la pastilla del día siguiente y el aborto. Ahora, a pesar de que en la política peruana este tema ha estado en el aire desde hace décadas (Citation needed), el hecho de que la Ministro de la Mujer tenga una posición en contra de métodos anticonceptivos ha generado polémica, en especial para toda la gente que piensa que la Ministro de la Mujer tiene la última palabra sobre la legalidad de cualquiera de estos dos métodos de cachar sin consecuencias prevención natal.

Pic unrelated

El verdadero roche acerca de todo esto no es sobre la legalidad de los abortos/pastillas del día siguiente, sino la disponibilidad gratuita de estos proporcionados por organizaciones del Estado que, durante el último gabinete hubo una actitud a favor de la distribución de estos ya que ‘Mocha era super progre pues’. Entonces, ¿el fanatismo religioso de Ana Jara podría perjudicar el sistema actual de distribución y accesibilidad de métodos anticonceptivos? Hasta donde sabemos: no realmente. En una entrevista en el show de Beto Ortiz hace como una semana, Ana Jara mantuvo una posición extremadamente abierta y respetuosa con la posición política del gabinete que le precedió y de acuerdo con el interés de la población a la que ella representa. A continuación la parte 2/3 de la entrevista, ya que en la parte 1 sólo habla sobre su crianza cristiana y en la 3 no me acuerdo de qué habla:

En caso que te dio flojera ver el video, la parte más importante es cuando habla sobre cómo su posición moral religiosa no va a interferir con la búsqueda de lograr un buen trabajo que favorezca a la salud pública y sobre cómo ella no pretende que su opinión sobre el tema esté por encima del conocimiento técnico de los encargados del Ministerio de Salud que son los que realmente tienen peso a la hora de decidir sobre la legalidad y disponibilidad de los métodos anticonceptivos… y huevadas.

“[Son] procedimientos de carácter médico cuya competencia está exclusivamente bajo el Ministerio de la Salud de manera multisectorial con el Ministerio de Justicia, que le tiene que dar el marco jurídico, y una opinión del Ministerio de Mujer, que yo presido. Habremos de opinar, pero especialmente es un tema de carácter técnico.”

Pienso que a la gente sólo le gusta saltar encima de personas así porque les recuerdan a sus profesoras de religión del colegio/las testigos de Jehová que tocan el timbre los fines de semana, pero en realidad creo que criticar a una persona por sus valores morales es un poco gay, especialmente considerando que hasta ahora no ha pasado nada significativamente malo. ¿Cuál es la diferencia entre una posición moral religiosa y una posición moral de izquierda liberal? Sólo que son lados opuestos de un mismo espectro, pero fuera de eso siguen siendo juicios de moral terriblemente subjetivos que no tendría sentido que fuesen impuestas a otras personas que discrepen. ¿Cuál es la diferencia entre la intolerancia religiosa y la intolerancia de la izquierda liberal? En palabras de Ana Jara:

“A veces cuando tú te enraízas mucho en tus convicciones religiosas, te vuelves intolerante.”

Y lo mismo va para los caviares.

 

Adicionalmente la nueva Ministra de la Mujer está en contra de la existencia del Ministerio para la Mujer, lo que me parece maldito ya que el nombre mismo tiene una connotación machista y segregativa. Como podrán notar, no existe un Ministerio del Hombre ya que eso sería demasiado paja y también aparentemente las mujeres son inferiores y necesitan atención especial.

Propuesto Ministro del Hombre

Pero fuera de huevadas, lo que propone Ana Jara es un renombramiento a ‘Ministerio de la Familia’ lo que incluiría protección a niños y ciudadanos de la tercera edad, lo que tendría mucho más sentido y sería mil veces más funcional que la huevada que tenemos ahorita.

Creo que al menos todos deberíamos esperar a que la nueva Ministra al menos la cague de verdad antes de poner a criticarla prejuiciosamente. Estas huevadas pasan porque en el Peru 2.0 a la gente le gusta opinar apresuradamente sobre cualquier cojudez que sea trending topic en Twitter y los medios de comunicación intentan reflejar el ‘interés público’ a través de sus noticias trayendo cualquier huevada irrelevante a la portada del periódico. Es como si las opiniones cagadas fuesen virales hoy en día; dejemos de hacer que las noticias sean memes y, en serio, izquierdistas liberales: relajen el choro.

Palabras fuertes para alguien que apoya a la político con la cara más coquera del Perú.