Hace dos semanas, ocraM escribió un artículo de opinión que me dio demasiada flojera leer, pero luego de que él mismo haya retwiteado halagos recibidos con respecto a su propio artículo, la curiosidad triunfó:

El artículo en cuestión habla básicamente sobre los ‘trolls’ en la Internet que dejan comentarios inflamatorios básicamente en cualquier lugar que tenga una sección de comentarios tipo videos de youtube, portales de noticias, blogs y si eres más retro aún: las encuestas de ‘Evalúa nuestro servicio’ de la cadena de supermercados Wong. Adicionalmente, me parece raraza la actitud toda ‘Matrix’ que toma ocraM al decir que:

“No sólo no vale la pena  [ofenderse] si no que, para el agresor, la persona objeto de su odio no existe en realidad. Es una figura en una pantalla. Es más un personaje que una persona. No existe en la “vida real”, sólo está allí, en la pantalla. “

Creo que esto lo está diciendo como que, desde la perspectiva de alguien más ya que todo el resto del artículo se basa en una frase que dijo @sallesino (whoever that is) que aparentemente escribió en la pared de un baño público:

Derechos reservados del graffiti en un baño público a este pata.

Supongo que el baño debe haber sido de Aura o algo así, porque creo que el 90% de la gente que usa Twitter en el Perú son oficinistas y lo usan sólo para quejarse todo el día sobre su trabajo, pero en fin, me quedé pensando en esto: ¿está mal ofenderse con una frase escrita en un baño público?

Hallado en un baño en la Plaza Sésamo

Me acordé de un artículo que escribí hace mil años en El Blog del Cayo sobre el carro de Eva Bracamonte que había sido abandonado en el estacionamiento de la PUCP. La camioneta había estado estacionada desde hace un par de semanas por lo que estaba cubierta de polvo, y encima de eso, graffitis escritos con el dedo llenos de frases odiosas y homofóbicas.

Recuerden que Eva está en la cárcel por ser una “Lesbiana puta” y no por fácil haber matado a su vieja

El graffiti me hizo darme cuenta que a pesar de hacernos los pituhippies progre en la PUCP, hay gente más homofóbica que la mierda y que si bien no lo demuestran públicamente, cuando se les concede el más ligero grado de anonimato, no se demoran en demostrar públicamente sus sentimientos más internos.

Y eso es algo que pasa ahora más que nunca gracias a la Internet. Esta tecnología nos permite comunicarnos con cualquier otra persona en TODO EL MUNDO que tenga una computadora y acceso a la World Wide Web. Incluso podemos hablar con completos desconocidos que tengan webcam gracias a servicios como Chatroulette, pero obviamente todo el mundo sólo usa esto como excusa para masturbarse en público e insultar a extraños. Igualmente en cada sección de comentario el público puede opinar y colaborar con cada noticia o artículo o foto o video que se nos presenta, pero aún así el 90% de los comentarios siempre serán sobre qué mal juega Pizarro, qué tan gorda está Rosario Ponce, qué tan gay es Justin Bieber o qué tan mamacita es Mónica Delta.

Alguien POR FAVOR photoshopée esta imagen

Pero, ¿esos comentarios en serio carecen de validez? Creo que porque algo sea absolutamente retardado y tenga mala ortografía/gramática no significa que no sea una opinión válida. Mas bien, quizá esa cantidad masiva de spam en la sección de comentarios de cada medio digital 2.0 sea la manera más legítima de medir una opinión pública sincera.

ocraM continúa su artículo estableciendo la diferencia entre Periodistas y los meros mortales, otorgándole la responsabilidad a los periodistas de tener y mantener twitters y blogs más pajas que los plebeyos y por ejemplo no andar diciendo cosas homofóbicas públicamente. Esa opinión me parece super gay ya que aparentemente las únicas personas que piensan que los periodistas en serio tienen esa responsabilidad de objetividad y refreno son los periodistas mismos. Creo que la población en general ya se dio cuenta que los medios están conformados por una sarta de cojudos personas normales y cometemos errores constantes tanto dando información errada como opiniones poco elaboradas. La población en general, digo, excepto la gente que sigue leyendo La Razón y piensan que cada semana estamos al borde de una guerra con Chile:

Y que, encima, la podríamos ganar

Me da flojera seguir leyendo el artículo de ocraM como para comentar algo más sobre eso, pero acabo de ver que @padelrio twiteó esto:

Lo que supongo que colabora a mi argumento. Osea, se que fácil ella se refiere a estar leyendo el twitter de Humala o Kenji pero si te pones a pensar todo ‘V de Vendetta’, los protagonistas de un gobierno y una democracia en realidad son el pueblo, y si el pueblo está twiteando acerca de las tetas de Larissa Riquelme o el culo de Shakira creo que eso también significa algo.

He esperado TANTO para usar este gif….

¿Qué opinan ustedes? ¿Ofenderse por un twit es igual que ofenderse por una frase escrita en la pared de un baño? Dejen sus comentarios en la sección de abajo para ignorarlos mientras cago.