Cuando desperté esta mañana, antes de levantarme me quedé unos minutos mirando el bosque de otoño a través de mi ventana. Empecé a pensar acerca de mi vida y después de poco rato me propuse a mi mismo enfrentar mi existencia desde una perspectiva más optimista y positiva. Quejarme constantemente y criticar todo definitivamente me estaba conduciendo a tener permanentemente una actitud amarga y cínica. Luego prendí mi computadora y vi esta campaña de Saga Falabella en Facebook:

Después de amablemente rechazar la invitación a hacerme fan de la comunidad más cool del Perú (recientemente habiendo destituído del puesto al Club de Fans de Alejandro ‘Justin Bieber Peruano’ Avilez) me quedé con un sinsabor en la boca, y ganas de jamás volver a usar la Internet. En toda mi vida.

Ni siquiera es el hecho de que 68,792 personas hayan puesto Like a una campaña publiciataria que tiene como punto de venta relacionar ropa cuasi-hipster con qué tan arrechas están las flequiras en Lima

… tampoco el hecho de que usen una estética borderline pedófila

… y ni siquiera el hecho de que dentro de las actividades de la campaña esté incluida un Tributo a Joaquín Sabina…

¡Guajjjjjjjjj!

Lo que me raya es que estas campañas aludiendo a la juventud de maneras tan radicalmente directas hayan adquirido la importancia que tienen hoy en día en la cultura peruana (¿global?). Desde la época de los ‘Incomprendidos‘, las campañas se enfocan hacia un público objetivo juvenil identificándose sin sutileza alguna con las inseguridades sociales usuales de los adolescentes y post-adolescentes (gente de 99 años que sigue siendo hipster, tipo Fito Espinosa)

El artista, no el jugador de fútbol

Querer pertenecer y ser bacán… ¿No es rarazo que casi 69mil personas no se hayan sentido asbolutamente idiotas al ponerle ‘Like’ a algo que se autoproclamaba como la comunidad más cool del Perú? Obviamente no sé casi nada acerca de publicidad y por eso este post es más una pregunta que un artículo: ¿Qué carajo, publicistas?

Menos popular pero igual de tonta es la nueva campaña de Movistar: ‘Movistar In’ que se esfuerza pendejazo por apelar a la gente juerguera chévere de Lima.

¿Sigue existiendo esa jerga? ¡Inédito, broder!

Así que como dije, no voy a hacer conclusiones sobre este tema sino sólo preguntas. ¿Qué le pasó a la juventud? ¿Qué le pasó a las agencias publicitarias? ¿Se supone que estas campañas están siendo post-irónicas? ¿Donofrio sigue usando el slogan de Incomprendido? ¿Fito Espinosa es el hipster original peruano? ¿Qué significa esto para nuestra sociedad? ¿Qué diría Zizek?