Cada vez que pasaba por la via expresa y veía la remodelación del estadio nacional me decía a mí mismo ‘cuando sea la re-inaguración tengo que ir sí o sí‘. Semanas antes del partido de inauguración se anunció que no se venderían entradas y sólo podrían entrar los que están invitados directamente por el presidente. Alan, con intenciones populistas y miras a las elecciones del 2016 decidió invitar a la gente más “necesitada” de la región para ver el partido de reinauguración del estadio.

Gente necesitada

Bueno, obviamente Alan prefirió populismo a corto plazo ya que inaguro un estadio incompleto (como el tren eléctrico 2 veces ya) , pero a estas alturas Alan inauguraría a Markarian como obra sólo con miras a las elecciones 2016. De todas maneras el plan no le salió como quería ya que durante el discurso de Alan la gente pifiaba y gritaba el típico “fuera mierda…fuera mierda..” algo con lo que debería de estar acostumbrado ya que pasó casi igual cuando le dio la banda presidencial al Fujitivo en el 90. Dicho sea de paso ya anunció que el 28 no estará presente para el cambio de mando ya que estará ocupado fugando del país para no terminar preso.
“I am not a crook.”
Parece que el pan y circo no le funciono a Alan por la falta de pan, ya que estos “más necesitados” no tienen la misma memoria a corto plazo de un pez dorado como para olvidarse de todas las cagadas del gobierno actual sólo porque fueron invitados al estadio. Además de esto, la gente había estado esperando que comience el evento desde las 5 de la tarde y el partido recién comenzó a las 9pm, a pesar de haber estado programado para las 8 (¿hora peruana?) por lo que para el 2do tiempo la mayor parte del público ya se había ido del estadio. Quizás a diferencia de muchos de los empresarios y políticos que estaban allí ellos tenían que trabajar el lunes.
¡Markarián presidente!