Chistes repetidos, humor barato, 290 capítulos que se repiten casi tanto como Friends, chabacanería y mal gusto son ley en el producto televisivo que, quizás, sea la explicación de por qué al peruano le encanta quedarse atorado en el pasado.

ZOMG LA MEJOR BANDA PERUANA DE TODOS LOS TIEMPOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!1111111111

Si hay algo sintomático en nuestro “querido” país es que la gente está permanentemente nostálgica, pensando en un pasado que quizás nunca vivió pero que fue mejor que la “mierda” del presente que le tocó vivir. Es así como tienes a idiotas chauvinistas hablando de lo maravilloso que era ser un inca de dos metros caminando por calles de oro, cómo éramos una excelente república vendedora de caca de pájaro hasta que Chile nos ganó la guerra, cómo el fútbol peruano ha tenido un glorioso pasado (donde “Uruguay nunca le ganó a Perú de local en la Copa América” y demás ejemplos demasiado rebuscados como para ser un mérito) o cómo es que los programas de antes eran bonitos y el humor que hay hoy es una puta mierda que nadie merece ver.

Porque NADIE ve “Al Fondo Hay Sitio”, ¿verdad?

Si una serie de mierda con pésima actuación (como casi toda la producción televisiva nacional, salvo honrosas excepciones), excesivo dramatismo, personajes y situaciones demasiado caricaturescas, trilladas, tiradas de los pelos, hasta las huevas o bueno… tú ponle el nombre, logra tener un éxito sin precedentes en nuestra televisión es porque cumple el formato simple de un programa de mierda que originó todo lo que está mal con el entretenimiento en el Perú: El Chavo del 8.

No recuerdo haber visto un solo capítulo completo de ese pedazo de mierda producido en México, del cual debemos ser el único país que aún le da bola… aparte de Brasil, donde extrañamente también es muy popular. No soporto estar expuesto a un entorno donde prima la mierda, el humor ridículo y situaciones exageradas que jamás pasarán en la vida.

No, no estoy hablando de South Park!

El punto es… por el simple hecho de que nuestra señal abierta ha estado dominada por “humor sano” situacional de manera sostenida desde mediados de los 70s, es perfectamente normal pensar que el formato va a ser considerado como lo único aceptable para los pobres estándares del entretenimiento a ser producido en el Perú. Los formatos estilo Sitcom como “Casado con mi Hermano” o “Fandango” a mediados de los 90s tuvieron una recepción muy tibia (esto me lo estoy inventando) a comparación del fenómeno formado por pedazos de mierda que embrutecen a quienquiera que los ve, como lo fueron “Taxista Ra Ra”, “Mil Oficios”, “Habla Barrio” y, naturalmente, “Al Fondo Hay Sitio”. Esto sin siquiera entrar al terreno de las series “dramáticas” en formato biopic sobre personajes de nuestra cultura popular. Ahí lo único que hay es muy malos actores en producciones de calidad media y alta, lo cual está ok, supongo…

No es como si Jennifer Aniston fuese precisamente un buen referente de buena actuación

Lo que ocurre con El Chavo del 8 va más allá de haber sido una simple serie de México que gusta a muchas generaciones. Llegamos al punto ridículo en que todos los años viene algún personaje a recursearse apareciendo pocos minutos en un circo de medio pelo porque debemos ser el único país que todavía les da bola. Chespirito twittea por primera vez y estoy seguro que al menos la mitad de los RT’s que tuvo eran peruanos (esto también me lo inventé). Le hacen una entrevista a Rubén Aguirre y todas las redes sociales en Perú explotan en llanto al ver que “está viejito”. Sí pues imbécil, ¿cómo no va a estar viejito si ya tenía casi 40 años mientras se rodaba el programa hace casi 40 años? ¿Qué chucha tienes en la cabeza?

“Ay pero me da penita! No seas malo </3”

Si tus queridos personajes están en la mierda es por culpa de tu querido Chespirito, que se portó como una especie de Axl Rose al apropiarse de todas las regalías del programa y no reconocerle un carajo a los que le ayudaron a armar el programa… así que pon tus prioridades en orden: si realmente te da pena el estado del “Profesor Jirafales”, ¿qué mierda te emocionas cuando la persona responsable de su estado actual “en la mierda” abre una cuenta en Twitter?

Como fuera, al estar expuestos a un patrón sostenido de humor fácil, recursos pobres y fáciles y demás mierda situacional con la que uno se puede identificar fácilmente, lo único que se logró fue que el televidente peruano promedio se acostumbre a recibir un mismo tipo de formato. Por eso es que mierda del calibre de “Al Fondo Hay Sitio” es un éxito rotundo: porque “se parece” justamente a eso a lo que estuviste expuesto toda tu vida. Te ponen algo diferente y vas a pitear. Lo mismo con el rock peruano: Arena Hash y Río para todos, al carajo. Sale una propuesta nueva y bien producida y los programadores de la radio dicen “pero a la gente no le gusta eso!!!”, que es lo mismo que ocurriría si alguien acá tuviera las bolas de hacer algo similar a “The Office” o “Seinfeld”, por ejemplo. No funciona, pues. No funciona porque acostumbraron a la gente a recibir un solo patrón y salirse de este le rompe los esquemas y destruye su concepción de “entretenimiento”.

Por eso los programas cómicos tienen chistes predecibles y burdos, cosas que golpean gente y caídas estrepitosas (algo así como todos los spin-offs de “Scary Movie”, pero feo). Por eso no hay programa cómico en el Perú que no tenga un segmento en “la escuelita” ni serie que no tenga un segmento en “el barrio”… porque es algo con lo que todos se pueden identificar pero, por encima de eso, es un formato que ya funcionó… y, si ya funcionó, pues… ¿qué chucha? ¿para qué gastarse en hacer algo nuevo?

El peruano es sometido todo el tiempo a vivir de la emoción de la nostalgia. A que le dé pena algo que antes fue bueno y hoy no está más. A que piense que el pasado fue mejor y lo que hay hoy no sirve. ¿Qué pasado va a tener la gente que vive hoy? ¿El pasado de sus papás? ¿Acaso vamos a tener repeticiones de “Al Fondo Hay Sitio” hasta el cansancio durante 40 años hasta que venga algo que repita el formato? Por el amor de dios, no. ¿No?

Gracias, Chavo… Chespirito… Chiripiolca y Chúpamelaverga. No has puesto un granito de arena en la pared que impide que quienes quieren hacer entretenimiento diferente, innovador y de calidad en el país puedan hacerlo con tranquilidad y sin concesiones que comprometan su calidad en favor de tu formato de mierda. No, has armado la pared entera y el resto solo le está pasando un trapito para que no se vea tan viejo… incluyendo a la prensa que le da cabida a cualquier estupidez de lo que hoy queda de su reparto y a las marcas que prefieren asociar la imagen de estos personajes a sus productos antes que apostar por algo nacional siquiera medianamente nuevo. La cagan.