Prender a ver las noticias debe haber sido una experiencia igualmente horrible para absolutamente todos los peruanos, independientemente de su edad, sexo, alineación política, o si es que piensan que hay una alguna diferencia entre forzar una esterilización y hacerla contra la voluntad de alguien (hola Rafael Rey) . ¿Qué iba a pasar cuando supiésemos quién ganó? Por mi cuenta, estaba realmente seguro que sería Keiko. Hasta había estado preparando escribir un post recontra dramático sobre cómo ‘Ser periodista no sirve de nada en un país sin libertad de expresión’. Creo que todos igual debimos habernos estado preparando para lo peor, para lo inesperado. Muerto de miedo me puse a buscar noticias en Internet, queriendo saber de una vez qué pasó, conocer inevitable de un tirón, como sacarse una curita, y luego vi esto:

 

¿Hot dog de pavita? Ñammm

¿Humala será nuestro nuevo presidente? Manya. MANYAAAA. Hubo una ola de opiniones reaccionarias tanto positivo como negativas por parte de todo el mundo en las redes sociales (incluyendo Facebook, Twitter y también la vida real), pero como no tengo amigos fujimoristas, sólo me enteré de las reacciones positivas de las cuales, debo admitir, participé… y quizá también me dejé llevar un poco.

Había gente yendo a celebrar a la plaza Dos de Mayo, gente cambiándose el profile pic a la bandera del Perú y gente posteando el himno nacional en sus muros. En general la sensación era de orgullo, patriotismo, frenesí y victoria, pero ¿victoria de qué? Hasta donde tengo entendido, el mayor logro que hemos conseguido es que Keiko no sea nuestra nueva presidenta. En serio apenas más de la mitad de personas que votaron por Humala siquiera piensan que es un candidato realmente preferible; por algo sólo 27% votaron por él en primera vuelta, haciendo que el 24% restante que votó por él en la segunda vuelta probablemente haya estado bajo la ideología del ‘ya pues, el mal menor’.

Peor aún, hablando sobre tener un país fraccionado, a pesar de el resultado de las elecciones: de todos modos casi mitad del país piensa que está OK votar por una candidata que se opuso a criticar violaciones de los derechos humanos cometidos por su padre. ¿Cuántas veces durante los últimos meses hemos oído a gente justificar las acciones del gobierno de Fujimori?

Demasiadas fucking veces


Ahora que todo el mundo se lanzó a dar opiniones tan radicales, ¿realmente podemos volver a la normalidad? Definitivamente en el Perú hay cosas que nunca cambian: la ideología de que la mano dura es necesaria, que todo el mundo piense que su opinión es la única válida (especialmente los taxistas), que la selección de fútbol nunca gane (via @esepatitapateamalaso), la cara de Gonzalo Iwasaki, los sketches del ‘Especial del Humor’, el hecho de que Mario Vargas Llosa sea un imbécil prepotente (más sobre eso luego) y que el grupo El Comercio sean una sarta de perritas.

Después de haber sido absolutamente parcializados con respecto a su apoyo evidente por ciertos candidatos de derecha, y en contra de Humala, ahora que Ollanta parece estar ganando, El Comercio inmediatamente ha cambiado su linea editorial, saltando de un bando a otro. Desde acusasiones a PPK por violar la Ley Electoral hasta cubrir la campaña sucia llevada por los partidarios fujimoristas y artículos dedicados a halagar el físico de la nueva primera dama Nadine.

Ok, ese último link no es real pero, ¿acaso me van a negar que Nadine es media MILF?

Una onda ‘Stiffler’s Mom’, así.


Pero en serio creo que las dos noticias más indignantes que publicó El Comercio fueron:

1) “Christina Aguilera no fue captada en su mejor ánguloporque no sólo muestran que no le son fieles a sus candidatos políticos, sino que tampoco le son fieles a Shakira, que ni siquiera sale en la primera página hoy. Qué onda.

2) MVLL: “Mi trabajo ha terminado con la victoria de Ollanta Humala”…. ¿qué chucha se jura este broder? Osea, chévere su premio nobel y todo, pero la última vez que chequeé, Mario Vargas Llosa falló como político, y chévere que haya estado dando apoyo a través de sus textos (super paja que haya renunciado a seguir escribiendo en El Comercio) pero en serio nadie le hace caso de todos modos. No sólo es una minoría de la población que lee sus columnas de opinión, sino que también es una minoría de la población que lee sus obras literarias, que se supone que es sí es un trabajo en el que está premiado por no cagar fuera del water. ¿Cuántas veces han hecho esa encuesta de ‘dígame los títulos de 3 libros escritos por Vargas Llosa? Ni siquiera se la tienen que hacer tipo a un wachiman para ver a la gente fallar rotundamente a contestar esta pregunta; estamos hablando de estudiantes universitarios que ni siquiera han leído el artículo de Wikipedia sobre ‘La Fiesta del Chivo’ pero les encanta comentar sobre qué tan paja es.

Debo admitir que yo mismo me imaginaba que algo así era ‘La Ciudad y Los Perros’


Lo que más me da cólera de sus comentarios es que se de tanto crédito por ‘su trabajo’ que ha ‘logrado la presidencia de Ollanta’. En serio mucha más relevancia me parece que tuvo el grupo NoAKeiko y las cientos de manifestaciones públicas que se dieron alrededor del Perú en contra del fujimorismo. En serio jódete, Vargas Llosa. Sintiéndote tan orgulloso de si mismo. ‘Mi trabajo ha terminado’, como si hubiese sido algún enviado místico para salvarnos, y ahora puede volver a su tierra mágica (¿Madrid?) hasta que el Perú lo vuelva a necesitar.

Dedícate a la literatura


Resumiendo todo, siento que la verdadera victoria ha sido el hecho de que Keiko no haya salido electa, lo que hubiese sido catastrófico social,moral e históricamente para el Perú. Alegrarme sobre que Humala haya ganado, no sé. Tendrá que probar sus capacidades (en Mortal Kombat). Podemos ver que estos años van a ser difíciles. Los retos son vastos tanto para la presidencia como para la sociedad peruana, tan ridiculamente fraccionada. Ojalá Humala no sea chavista, y ojalá cumpla con sus propuestas sociales, tan necesitadas. Si es que no recuerda todo lo que prometió, entonces está la prensa para hacerle recordar a la sociedad para que le metan pressing, y si es que deja de existir la libertad de prensa, aparentemente tenemos a Mario Vargas Llosa, quien “se comprometió a ser uno de los primeros en recordarle sus promesas [a Ollanta Humala]”. Gracias Mario. Por mi cuenta, creo que el primer tema del que debería encargarse el gobierno es buscar re-estructurar el plan educativo en el país, y ni cagando lo digo para que empiecen a leer los libros de Vargas Llosa; no señor.