Querido LiveJournal,

Hace un mes exacto que me fui de Lima para venir a vivir a Corea del Sur. Mi viaje está hecho para durar un año, por lo que sentí que mi preocupación/ocupación/dedicación principal durante todo este tiempo debería ser escribir lo máximo posible. Una amiga me recomendó asentarme un poco antes de ponerme a escribir; vivir un poco antes de empezar a registrarlo todo. Bueno, me di el tiempo. Igual mi viaje no fue directo, sino que pasé por Miami, Nueva York, Abu Dhabi y Dubai, quedándome un tiempo en cada lugar, por lo que se me hizo una chanfaina mental absoluta debido a los cambios radicales de cultura, paisaje, idiomas, clima, horario, etc. Pasó un mes y aquí estoy, 2AM viviendo en Gyenggi-do, con una resaca absurdamente brutal después de un día de maratón de Starcraft (deporte nacional coreano; ni siquiera me estoy inventando esto). Aún escarvando restos de comida dentro de mi barba; ojalá sean los Pringles que comí hoy y no mi cena de anoche (vía: ‘haber vomitado por la ventana de un taxi yendo a mil kilómetros por hora, con todas los carteles y luces de neón con letras coreanas girando hacia todas las direcciones dentro de mi cabeza anoche’).

Me estoy adelantando; y excediendo, inclusive.

Ya contaré leyendas (ojalá) menos auto-referenciales. Por ahora sólo me limitaré a decir los temas de los que estaré escribiendo, porque si bien me interesaría andar escribiendo de qué tan retardados fueron los debates presidenciales o lo que sea, simplemente la distancia física y mental (por no decir emocional porque sería todo emo (pero ya lo dije, qué caleta)) hace que no me sienta para nada capacitado, etc lo que sea.

Se vienen crónicas, entonces. Quisiera haber comenzado ahorita mismo pero me duele la cabeza jodido así que este será como el ‘Trailer’ de cómo estará este blog el resto del año o sino como un ‘Yaaaaa vieeeeneeee…’

En fin. Los dejo con unas fotos al estilo Fotolog.com


El primer día de mi viaje, en una librería en Miami.


Un mes después… this is your brain on Korea.