Hace unas semanas fui con una chica al Parque de las Leyendas porque me pensé que sería la cita más fucking perfecta del mundo. Tal como recordaba que era el parque la última vez que fui al principio de los 90s: picnic bajo el solcito, animales exóticos por doquier, juegos, niños riéndose, gente tomando fotos con esas cámaras Kodak que tenías que girar una ruedita para volver a tomar otra foto.

Llegando a las puertas ya había notado el clima nublado y generalmente cagado que teñiría nuestra velada. ‘Qué chucha. Al menos veremos animales pajitas, no?’

Cruzando un par de puentecitos después de pagar nuestra entrada, este fue el primer animal que vimos:

Lo pateé un poquito para chequear que estuviese muerto.

No muy lejos de allí vimos la jaula de pingüinos, cagádose de calor en este clima totalmente inapropiado. Pingüidibis deprimidiris. Más aburridos que la mierda, también; en una jaula de 10 metros cuadrados. Su actividad primaria dentro de cautiverio es fornicar:

Love shack, baby love shack (8)

Esa era la entrada, básicamente. Muerto y sexo animal; me puse a cantar ‘the circle of life‘. Mientras seguimos caminando, la huevada se iba poniendo peor. Niños jugando en la tierra, espacio abandonado y mal cuidado, “Esto ni cagando es cómo recordaba al Parque de las Leyendas”. Es como si todo ese nuevo lugar inmenso y desolado se hubiese convertido en una gigantesca metáfora de la crueldad animal, como si fuese el paso de iniciación de todo joven limeño anti-taurino. Sólo mira estas fucking imágenes, pues:

Simbología.jpg

Simbología2.jpg

That asssss

Obviamente animales no eran lo único interesante ni asqueroso qué ver allí adentro:

Hábitat Natural del hombre

Comportamiento natural del hombre

Y había olvidado mencionar la variedad impresionante de animales en exhibición:

Hola Leono, soy Snarf!

En serio ya no nos importa ni un carajo.

Ok. Ya mucha huevada triste, con el cliché usual de ‘salvemos a los animales’ o algo así. No, bresters: para nada. Mi mensaje es que, for fuck’s sake, alguien debería hacer algo con el Parque de las Leyendas para que deje de ser la cagada de mierda que es. Con razón tenemos un boom de veganos y cojudos que piensan que comerse un animal tiene cualquier cosa que ver con el hecho de que puedan vivir una vida de la puta madre. ¿Acaso los leones del San Diego Zoo paran echados lamiéndose las pelotas escribiendo poesía emo todo el día como los que tenemos aquí? Ni siquiera háganlo por los animales, sino por la gente que anda a visitarlos. ¿Los chibolos que van a descubrir el Parque de las Leyendas acaso no están buscando un poco de exploración, aventura y novedad? Esto es lo que van a encontrar:

La tienes que buscar un poco, pero en esa foto hay una tortuga con la cabeza bajo el agua. La vimos meterla y después de 5 minutos de esperar preocupados, lo único que vimos subir nuevamente a la superficie fueron sus patas inhertes.

Por favor hagan un mejor zoólogico, o al menos déjenme comerme a los animales que cometan suicidio durante mi estadía.

Gracias, buenas noches.