Hoy, Jueves 9 de Septiembre del 2010… pasó esta huevada:

Creo que trataba algo sobre que Cipriani quiere tomar el poder de la Pontificie Universidad Católica del Perú o algo así y debido a que la PUCP está perdiendo el juicio, los estudiantes, totalmente empinchados, dicidieron tomar las calles (con permiso de la policía) y hacer oír sus voces; en especial la de Renato Constantino, líder del FECUP y simpatizante de los megáfonos.

Todo comenzó super tranquilax al frente de la biblioteca central de la PUCP, donde ya habían algunos estudiantes haciendo bulla (a la derecha de la foto se ve a Renato Constantino con el megáfono que no separaría de su cara durante el resto del día).

La turba inicial se fue desplazando por toda la universidad, tratando de motivar a gente a que se uniese a la causa. Algunas personas tenían cosas más importantes que hacer en la universidad, como por ejemplo estudiar.

No todos, sin embargo. Al fin y al cabo, era Jueves Cultural, lo que significa que de 12 a 3pm todos los estudiantes de la Católica tienen tiempo libre para pasársela viendo alguna película en la videoteca, salir al chifa o marchar al Palacio de Justicia, si les provoca.

Horas después de la marcha le pregunté a alguien qué tal le pareció todo y me dijo “Todo el mundo tenía bien puesta la camiseta”. Estoy 90% seguro que se refería a este patita.

“Ni cagando voy a estudiar en esta universidad”

Los estudiantes empezaron a movilizarse hacia la salida. Era un grupo enorme de alrededor de 500 personas bastante empiladas haciendo ruido y cantando canciones como ‘Mal Bicho‘ de los Fabulosos Cádilacs (canción emblemática de la revolución).

El señor que controla el tráfico del cruce peatonal intentó parar la multitud, pero fue linchado hasta la muerte.

Los organizadores habían contratado 6 buses, con capacidad de 50 personas cada un, para movilizar a la gente desde la Católica hasta la Plaza Francia, donde harían un rally para luego marchar hasta el Palacio de Justicia. Aparentemente el camino a la Plaza Francia estaba cerrado así que los buses pararon un par de cuadras antes para poder apilar a la gente en el medio de una calle antes de proseguir con el plan maestro.

Party bus!

Todo el tiempo estaba preguntándome qué tan en serio se tomaba a si mismo la gente que participaba de esta marcha. Hasta donde he logrado ver, la gente que hace plantones o manifestaciones de esta universidad sólo aprovecha la situación para ser super poseros, tomarse mil fotos para colgar en Facebook y conocer a chicas simpáticas (es decir, las mismas razones por las cuales la gente iba a Un Techo Para Mi País). Pero, a pesar de todos los prejuicios con los que fui, la bullshit no fue ni cerca a ser la causa principal de mi crítica. De hecho la idea de hacer una marcha para decir que están en contra de Cipriani tiene un objetivo que se me escapa por completo. ¿Qué querían lograr? Ni fucking idea; pero de hecho se notaba que los chicos creían en algo. En todo caso, aunque sí fueron super poseros, nadie mas que los alumnos de periodismo (todo emocionados por la nota) estaban tomando fotos. La gente tenía argumentos, ideales y probablemente también esas ganas de conocer a chicas simpáticas, que no hicieron falta.

Como por ejemplo esta que marchó con muletas las 3 horas. Gente lisiada.. debe haber un fetiche que se enfoque en eso.

Y probablemente este tipo lo tenga.

Comenzamos con los carteles con la frasesita de “… y soy de la PUCP.”

Por cierto el grupo que controla a los organizadores se llama ‘Coherencia’

Alguien me dibujó un pene en la cara y soy de la PUCP.

Porque los anarquistas siempre protestan de la forma más ordenada posible.

Eso sí, los dirigentes estuvieron constantemente pendientes de que la gente mantuviese algún tipo de orden; por ejemplo, caminando sobre los caminos pre-establecidos, no causando ningún tipo de disturbios, etc. Algo que también fue simpático fue que durante los viajes a la Plaza Francia, había un encargado en cada bus que hacía a todos los pasajeros repasar los cantos y las razones de la marcha. En el bus en el que fui, el encargado dijo “Blah blah, porque estamos en contra del fallo de Villa-Stein, blah blah, y no representamos a la universidad ni a Marcial Rubio que nos ha traicionado, blah, somos alumnos como organización autónoma independiente, blah, Y NO SOMOS CAVIARES!!!” A esto, una chica sentada cerca mío dijo en voz bajita a su amiga “Jijiji, SÍ somos caviares.”

“¡Ven hijita; aléjate de estos caviares!”

Por alguna razón había un Charmeleon (mascota de la facultad de Ciencias Sociales) y un Chuletas (mascota de la facultad de Estudios Generales de Letras). Supongo que querían representar a sus facultades, pero en verdad lo mejor que lograron hacer fue bailar cague de risa y joder a la gente que pasaba en sus carros.

¡¡Las calles son nuestras!!

La marcha se fue desarrollando bien, y en orden. Parecía que había suficiente gente y que no TODOS se habían quitado porque ‘estaba aburrida’ o ‘tenían clase’.

Renato, a la derecha. ¿Qué diría Freud sobre su afanán por el megáfono?

El más involucrado con la marcha.

¿Alguien pisando la cara de Jesús durante una marcha anti-Cipriani? ¡El simbolismo me está matando!

Encuentra a los extranjeros en esta foto.

Así que la gente estaba recontra happy y empilada. Había salido el sol y la gente ya se estaba aprendiendo las barras y cantos. En eso llegó la policía… bum bum bummmm

Bad boys, bad boys, whatcha gonna do?


Tengo que admitir que me emocioné un culo con la llegada de la policía. Habían broders con sus macanas y sus lanza-granadas. Pensé ‘se va a armar la huevada’, pero nada que ver. La gente de la católica se mantuvo super ‘bien educada‘, siguiendo con su marcha llena de sonrisas, pitos, aplausos y aún más canciones de los Fabulosos Cadilacs.  Mas bien, creo que todos los que marchaban se emocionaron tanto como yo con la llegada de la policía. Siempre he pensado que toda la gente que llega a Letras y Sociales admira un culo la época de los 60s, 70s y más o menos los 80s por toda la movida social que ocurría en esa época. Ver a la policía les debe haber hecho sentir un poco como si estuviesen en Mayo del ’68 o la Plaza Tiananmen. De pronto sentían que sus ideales tenían importancia por el hecho de que la policía haya considerado la posibilidad de que tengan que terminar lanzándoles bombas lacrimógenas si se ponían faltosos. Eso es validación.

Puesto en práctica, sin embargo, los policías sólo estuvieron allí para evitar que atropellasen a alguien.

El camino fue poco anecdótico. Gente se paraba mirando la marcha como ‘WTF?’. Los carros tocaban el claxon al ritmo de barras de equipos de fútbol.

Poropopó, poropopó, el que no salta es un Opus maricón (8)

Si de algo se enorgullece la gente de la PUCP es de tener pluralidad y heterogeneidad y otros sinónimos que muestran qué tan diferente es entre si la gente de la Católica y cómo todos son aceptados y nadie hace chistes sobre maricones.

NADIE hace chistes sobre maricones.

Si algo se iba haciendo obvio era que definitivamente toda esta gente iba a votar por Susana Villarán. Al menos los mayores de edad; habían un culo de cachimbos. Cague de risa llegar a protestar en tu tercera semana de vida universitaria.

Coyuntura 😉

Llegando a la Plaza Francia la gente se puso super feeling, vitoreando más que nunca. Gritando a todo pulmón.

Todas esa huevadas que dije sobre Mayo del ’68. Una versión super-monse, nomás, llena de globos y traca tracas… y autorización policial para manifestarse públicamente.

We all together

En algunos momentos de hecho me descuadré por gente que ya no entendí por qué marchaban, o en todo caso, de hecho se sentía que bastantes personas estaban tratando de incluir temas que no tenían nada que ver con lo Cipriani.

Las lesbianas también usan condón

“¡Pero hey! Esas chicas están simpáticas así que.. ehm.. condones y gays, ehm.. inclusión.. social…. Cirpiani quiere.. ilegalizar la homosexualidad y… ¡ABAJO CIPRIANI!”

Usen condón.

Esta fue la parte en la que la policía desautorizó el trayecto de la marcha, o algo así. Tuvieron que convencer a la tombería e invtarles un culo de gaseosas para que los dejen continuar con la posesión hasta el Palacio de Justicia, pero por una ruta alternativa. Todo bien. Los tombos estaban de super buen humor, seguro porque sabían que la chamba del día iba a ser fácil ya que la gente de centro-izquierda clase media-alta no hace huevadas como quemar llantas ni tirarle piedras a la policía. “¡No somos caviares!”

Y comenzó el circo

No sé qué carajo con esta huevada, honestamente. De pronto habían dos tipos vestidos en zancos (uno con afro y otro vestido como harlequín) caminando junto con los estudiantes. Primero pensaba que era la coincidencia más genial de toda la vida, pero luego uno de los dirigentes me contó que habían contratado a estos broders. “¿Por qué?” No me dijeron. Yo creo que fácil porque querían mantener la marcha lo más pacífica posible, y pensaban que habían mucho menos probabilidades de que la policía le pegue a una multitud que pareciese escapada del Cirque du Soleil.

La marcha bajando por Wilson

El presupuesto para hacer las banderitas sale de las afiliaciones políticas que tienen los centros de estudiantes. Me contó un pajarito.

Caminar sobre la pista fue particularmente emocionante. Paralizar un poco el tráfico probablemente fue el mayor efecto que se causó con la marcha de hoy.

Y luego la marcha por fin llegó hasta el Palacio de Justicia.

Los tombos más aburridos de la vida, de hecho. Habían algunos tipos parados en las gradas, también. Ni idea quienes eran, pero parecían viejos y adinerados así que de hecho eran ‘los malos’. La gente se afanó en hacer un culo de bulla desde la calle de al frente, y los carros que pasaban seguían mostrando su apoyo tocando la bocina al ritmo de ‘la cucaracha’.

Marcha de la PUCP: un puño manso.

Ya que se me acabaron las baterías de la cámara, me encontré con otro fotógrafo aburrido y decidimos compartir un viaje temprano en taxi de vuelta a la PUCP. “No es como si nada más fuese a suceder”, me dijo. “Van a estar allí un ratito más hasta que se enfríen y luego todos se van a ir aburriendo o van a tener que volver a clases y terminó la cuestión.” Totalmente cierto. Veinte minutos después empecé a ver a gente que reconocía de la marcha caminando por el tontódromo, tranquilazos, camino a la Feria del Libro para cargar la boleta que luego pagarán sus padres.

Mientras me iba aún oía un poco a Renato gritar super emocionado a través del megáfono. Qué figuretti este broder, aparte que parecía todo megalómano. ¿Alguien lo manya? Escucho puras cosas malas de este pata. Lo que sí, se la cree jodido. Le pregunté a un estudiante de periodismo por qué no lo entrevistaba y me dijo “El pata ya ha dado tantas declaraciones todo el tiempo que ya por las huevas. Tenemos su rollo grabado mil veces.” Renato mientras tanto estaba parado allí y no se cansaba de repetir las palabras “independiente, autonomía y Villa-Stein corrupto”. Este patita va a ser político un día. Fijo. Nos podemos ir imaginando el significado de eso.

Pero a su manada le afana

En fin, media bamba la marcha. Anecdótico, chistoso. ¿Habrán logrado algo? Salir en las noticias. Ni siquiera estoy siendo cínico. Y bien, está super que la gente exprese sus opiniones de una manera más o menos libre, pero es medio sonso gastar tiempo y recursos (¿cuánto costaron los buses y la policía?) en dar un mensaje que será ahogado por su insignificancia. ¿En serio esperaban algún cambio? ¿Que salga Villa-Stein y se perdone con todos? Esta rebeldía apaciguada parecía cumplir más tan solo un acto de desafío, al estilo de un buen adolescente… y bueno, en verdad eso eran la mayoría de los que marchaban. Adolescentes, que adolescen (no es una palabra real, según el RAE).

La mejor parte del día fue que salió el sol. Mañana probablemente haga frío y Cipriani va a seguir ganando.

-Ray Ray Afrika