Es cierto que este último par de años Lima ha recibido músicos internacionales de alto nivel y popularidad que hasta antes del 2007 era ridículo siquiera imaginar. De pronto todos creen que nos hemos convertido en una “plaza fija” para conciertos internacionales porque “estamos de moda”, porque el Perú es genial, su comida es increíble, los artistas mueren por el Pisco Sour, el cebiche, las olas de nuestro litoral y por ahí uno que otro les habrá comentado que por acá fumábamos muy buena hierba y se jalaba muy buena cocaína.

Naturalmente, el entusiasmo de parte de la fanaticada y los eternos poseros que terminan engrosando la taquilla de los empresarios que arriesgan las cuatro patas en esto es notable y no se hizo esperar que aparecieran peticiones y manifestaciones diversas para querer que un determinado artista toque en este rincón del planeta. Todo comenzó a mediados de 2005 cuando salió la web “traeapearljamalperu.com”, donde aparentemente unas 20mil personas se hicieron presentes llenando una encuesta que preguntaba cosas bastante puntuales y lo hacían creer a uno que la probabilidad era latente. Es más, es probable que esta gente sí tenía contacto con la representación de la banda o con algún inversionista local interesado en tamaña aventura. Supuestamente el asunto terminó en que enviaron su propuesta pero no lo lograron por tener poca anticipación. Una suerte similar corrió mi iniciativa por traer a Radiohead, por medio de una encuesta similar en “radioheadenlima.com”, logrando una excelente respuesta por allá a fines de 2007. Me consta que cerca de 4200 personas llenaron una encuesta un poco larga y esto fue derivado a gente de Kandavu, Matisses y People&Music… y también al manager y al booking agent de Radiohead. Pearl Jam y Radiohead: dos bandas grandes con fanáticos que se rajaron por lograr que sus pedidos sean escuchados.

Aparecieron las redes sociales como las conocemos hoy y me aventuré a renacer el pedido por Radiohead, toda vez que los planes de gira por Sudamérica eran latentes… ¿la respuesta? 12,500 personas se unieron al grupo en Facebook “Radiohead en Lima”. Creo que la clave del éxito fue respaldar esto con las credenciales de RadioheadPeru.org y el reconocido contacto que siempre tuvimos con la representación de la banda, además de haber lanzado la iniciativa inmediatamente después del genial concierto de R.E.M. y Travis en Noviembre de 2008. La gente estaba con ganas de más. De nuevo, fue un poco tarde y no fuimos incluidos en la gira. Piña.

De pronto, Facebook se vio plagado de grupos y algunos fan pages que pedían ridiculez y media. Desde pedidos sensatos en torno a artistas en carrera y en gira, hasta pedir tonterías como reunir a los Guns N Roses originales y traerlos a Perú. Ya no eran propuestas concretas, sino disparos al aire como quien quiere subirse a la ola conciertera y ver si por ahí le chuntan. Un ejemplo que es hasta gracioso es este, ¿50mil personas para No Doubt? Claro, a la fecha van sólo 464 inscritos y parece que la gente que lo creó no tiene ni la menor idea de las dimensiones de los shows.

  • No Doubt sólo tocó en Estados Unidos en su gira de reunión y en anfiteatros y arenas para menos de 20mil personas.
  • Los únicos que han convocado 50mil personas (o más) en Lima han sido Soda Stereo, Metallica, El Tri (sí, El Tri), por ahí algunas bandas nacionales en conciertos gratuitos y no sé si podamos contar las dos fechas de 32mil personas de los Jonas Brothers…
  • Sin temor a equivocarme, creo que No Doubt jamás tocó para esa cantidad de gente en su perra vida.
  • No Doubt tiene poco menos de medio millón de fans en Facebook. Así que ¿pretenden que el 10% de ellos sea de Perú y se una a un fan page para pedir que toquen en Lima?
  • Apenas hay 1,420 fans de No Doubt en Perú dentro de Facebook (fuente: Facebook Ads).

En resumen, y para no gastarme más, este es sólo un ejemplo de decenas de otros que “piden a gritos” que su banda favorita toque en Lima y “pagarían lo que sea” por verlos. Obviamente, apenas vean que les cuesta más de s/.300 verlos en la sección de adelante, se espantan y “lo que sea” se convierte en “precio malbarateado de reventa”… es decir, entradas de cortesía, soltadas a s/.0.00 por canje de auspicios ya que no se llegaron a los niveles esperados de venta y el empresario pierde decenas de miles de dólares pero al menos la lucha para que no se vea tan vacío (caso Kiss).

Adicionalmente, estos grupos son armados por gente que sólo tiene buenas intenciones y no tienen siquiera un plan concreto ni la más remota intención de reunirse con un empresario o siquiera levantar un teléfono o mandar un mail para comunicar su idea. Es más fácil hacer spam, ¿verdad? Sólo sentarse a “hacer bulla” y esperar que las cosas caigan del cielo (algo así como la diferencia entre trabajar para lograr las cosas y… rezar).

Por último, es una ignorancia del flujo y funcionamiento del negocio (lo cual no es culpa de nadie, obviamente). Pero la cosa es tan simple como que:

  • Que el artista esté de gira o quiera salir de gira.
  • Que en sus planes de gira tenga un espacio para bajar a Sudamérica.
  • Que algún consorcio Sudamericano o conglomerado de empresarios le venda un buen paquete de gira a la agencia que maneja y/o representa al artista.
  • Que ese consorcio tenga un empresario asociado en Perú.
  • Que la oferta mandada de parte de Perú sea atractiva.
  • Que la oferta de Perú sea aceptada.

¿Qué se necesita para que la oferta de Perú sea aceptada? Que los números cuadren. ¿Cómo? A veces los artistas se cierran con la cantidad de dinero que piden, pero la mayoría de veces te piden que mandes una oferta. En muy contadas excepciones van a atracar que los saques de su casa para que toquen sólo un concierto… y por lo general la tarifa para ello es considerablemente mayor a que si los trajeras en medio de una gira, sin contar que te ahorras muchísimo dinero en transporte y todo eso. Alguna vez quise traer artistas indie y cosas un poco más rebuscadas, pero las ofertas que enviaba eran realmente patéticas comparadas con sus expectativas.

Sí, Animal Collective, Jesus and Mary Chain, Radio Dept y varios otros han venido a Lima, quizás hasta de buena gente. La verdad es que no se me ocurre a nadie que en su sano juicio pueda justificar que en Lima haya suficiente mercado para desembolsar lo que se necesita para traer, digamos, a Yo La Tengo. Sólo en honorarios solicitan algo de $20mil, aparte de todo lo que corresponde a pasajes aéreos, traslados, alojamiento y alimentación para 7 personas, más allá de los costos de producción (incluyen alquiler de una buena parte de equipos de sonido y luces, en muchos casos estos artistas no viajan con sus propios amplificadores porque es más sencillo alquilarlos localmente). ¿Es sensato decir que hablamos de un presupuesto de unos $30mil a $35mil? Seamos buena gente… $30mil siendo recontra conservadores.

Alguien diría que con 1000 personas pagando $30 se recupera. Ah ya, bacán… ¿y los impuestos? ¿lo que inviertes en publicidad? ¿la ganancia del equipo de gente que chambea para hacer esto realidad? Digamos entonces 1500 personas que paguen $30. ¿Existen 1500 personas que tengan esa cantidad de dinero y que gusten de Yo La Tengo en Lima? No creo que ni en Buenos Aires haya eso. Si bien han abierto dos fechas en La Trastienda (con capacidad para 700 personas y precios similares a lo que sugiero aquí), no significa necesariamente que ambas se llenarán. ¿Cómo es posible que toquen para 700 personas con esos honorarios? Auspicios. Esta presentación es parte del Pepsi Music, así que hay una inyección de dinero importante por parte de una marca grande y de peso… que es algo que en Lima está muy lejos de suceder, ya que prefieren destinar fondos a los partidos de fútbol (con todo y lo horribles que son) o a conciertos realmente masivos como los de cumbia, salsa o reggaeton, que son los predilectos en nuestro medio.

En resumen: estamos total y absolutamente cagados.

¿Por qué? Alguien demuéstreme que el público indie en Lima está dispuesto a pagar $30 por una entrada… y que son al menos 1500 personas como para recuperar la inversión que representa… o que haya alguna marca dispuesta a invertir en conciertos de esta talla. Por dios, artistas más conocidos no te llevan ni la mitad de eso a Vocé o a Barranco Bar. NOFX con todo y la espera llevó poco más de 1000 personas, al igual que Jesus and Mary Chain. Mejor ni me gasto en hablar sobre las cifras reales de ventas vs entradas de cortesía para Franz Ferdinand, Placebo y Gustavo Cerati el 2010 porque se cagan en el pantalón… aparte que sería un despropósito contra la confidencialidad de información que me han dado algunos amigos que se dedican a esto. No es bueno sacar los trapos al aire cuando el negocio no es tuyo, pero aplaudo el hecho que sigan en carrera a pesar de haber perdido una patada de plata con estas movidas… y eso que hablamos de artistas de una masividad incomparable a una banda como Yo La Tengo o Pixies (que, por cierto, cobran muchísimo más que Yo La Tengo y probablemente te jalen la misma cantidad de gente pagante real, a pesar de lo que diga el grupo en Facebook plagado de cuentas falsas).

No somos una “plaza fija” para conciertos por llenar estadios con Metallica y próximamente Bon Jovi. Por dios… Bon Jovi. ¿Bon Jovi? JAJAJAJAJAJAJAJA.

Así que, por el momento y mientras no exista una verdadera costumbre de consumir “buena música”, sólo nos queda juntar nuestro billete e ir a otros países donde la cultura de rock lleva muchos años de desarrollo si lo comparamos con el hipo de dos buenos años de conciertos que hemos tenido en Lima.